El caminante urbano

Cierro mi puerta con celeridad. Hoy tengo muchas cosas en las manos, los accesorios del día. Miro el reloj y me deslizo las escaleras abajo. Ya estoy en el exterior. El viento no me trae ningún olor que despierte la memoria. Una débil luz mate viste de triste uniformidad la calle. No hay sombras en esta calle sin luces.